El País ha publicat un article sobre la diferència entre els fills més grans, els mitjans i els més petits....l'article és molt llarg, i com que sé que la majoria dels que llegiu aquest blog sou bastant mandres, us posaré les part més rellevants. (en marró els meu comentaris personals)
En tot cas, si voleu llegir l'article sencer cliqueu aqui.
El orden sí importa
El hijo mayor es listo y conservador - El menor es revolucionario - Un estudio realizado con 250.000 jóvenes consolida la teoría del orden del nacimiento
" [... ]Es la denominada Birth order theory, teoría del orden de nacimiento.
[...]analizaron los niveles de inteligencia de cerca de 250.000 reclutas de 18 y 19 años. Las conclusiones, publicadas por la revista Science, no dejaban lugar a dudas: el primogénito tiene un cociente intelectual (CI) 2,3 puntos por encima del segundo, y éste aventaja en 1,1 puntos al tercero. El CI de los primeros es también mayor que el de los hijos únicos. Pero la máxima nota se aplica asimismo en los casos de segundos y sucesivos hermanos que hayan sido educados como primogénitos por muerte o ausencia de éstos.
Això ho explica tot, Mònica, ja saps perquè no sóc més llesta...xD
[...]Según sea uno primogénito, hijo mediano o pequeño -el hijo único mezcla rasgos de los extremos-, así será su carácter. A grandes rasgos, en el reparto el primero se lleva el conservadurismo, el respeto a las expectativas y los valores paternos y el perfeccionismo. El mediano, en terreno de nadie, tarda en decidir qué quiere hacer con su vida -frente al mayor, que la encarrila muy pronto-
(bueno bueno...això és discutible...)
y desarrolla más relaciones con iguales que jerárquicas. El benjamín, por su parte, es la bohemia y el riesgo; divertido y encantador,
(ehem ehem)
puede ser también más débil que los otros.
[...]En virtud de la atención dedicada -máxima al primero; más escasa al último, ese que según el dicho popular "se cría solo"-, Del Barrio detalla la existencia del síndrome del primer hijo, o hijo adulto, "más apegado a los padres"; el síndrome del mimado (el menor, "que tiene bula y al que se considera pequeño durante más tiempo")
en això té tota la raó...
y el síndrome del hijo mediano, "o patito feo, el que más facilidad tiene para desarrollar emociones negativas, pero también el más sociable de todos"
ahí ahí
Carolina, madre de cuatro hijos con edades comprendidas entre los 9 y los 3 años, cree que en su caso la teoría se cumple a rajatabla. "Mariana, la mayor, es la más responsable con diferencia. Da la mano a sus hermanos al cruzar la calle, no se desmarca nunca, saca unas notas estupendas y todo lo hace bien, piano y deportes incluidos.
També se li podría dir Mònica
Blanca (6 años) va por libre. Es la rebelde de la familia, líder en su clase y con un montón de amigos, aunque en casa va a su bola, es egoísta y orgullosa, pero también una encantadora de serpientes.
Lo de encantador de serpientes no hi tinc tan clar...pero en algo sí que li canviariem el nom per Marta
Carolina (5) es supersandwich: buena, lista, perseverante, hace las cosas a conciencia. En casa lo comparte todo, pero en el colegio agarra una pelota y no la suelta.
Ingrid....sense cap dubte
El pequeño, Luis, es el más mimado y también el más cariñoso, pero ya defiende su territorio frente a sus hermanas"
Aquest (diguem-li Enric) sí que és encantador de serpientes....sobretot del seu pare....
CI al margen, no todo son ventajas, porque los primogénitos también tienen su cruz: "Sus expectativas son muy elevadas, así que les va a costar asumir fracasos", apunta Díaz-Aguado. Es decir, habituado al liderazgo, al manejo de papeles asimétricos, verticales, puede naufragar cuando las reglas del juego se imponen entre pares. "El segundo hijo y los sucesivos suelen pasar más tiempo con niños" (totally true), añade Díaz-Aguado.
[...]"Es el mayor y el más responsable. El pequeño se va más por las ramas, y la mediana es más independiente"[...]
De todos modos, como subraya María José Díaz-Aguado, los rasgos asociados al orden de nacimiento son "una relación de probabilidad, no de causa-efecto. Es decir, que el hecho de ser primogénito o benjamín no determina necesariamente una característica, sino que incrementa la probabilidad de tenerla.
[...] La flamante teoría del orden de nacimiento podría tener los días contados si persiste la tendencia al hijo único. O casi: 1,3 hijos por mujer en España. Porque ¿hay lugar para los decimales en la "Birth order theory"?"